La elección del cabeza de lista (entremés)

 

(Estamos en la sede de un partido político sin determinar. El ambiente está cargado de humo y sobre la mesa hay varios vasos de plástico con café. Están Ramón Pesuña, el secretario Pedro Estornudo, Panduro y Alfonso Algarroba)

 

PANDURO:

… La cosa parece ya vista,

que hay que cerrar la lista.

Pues el plazo mañana acaba

y tiene que estar cerrada…

 

ALGARROBA:

Desde que acabamos la comida

es la cosa discutida.

 

PANDURO:

Ya, pero Dios no ayuda

¡Y aquí no hay más que dudas!

 

ALGARROBA:

Ay, buen amigo Panduro,

no metas a Dios en el apuro.

 

PANDURO:

Llévate cuidao con lo que dices

que me estás hinchando las narices.

Que desde que empezó la reunión

no haces más que dar el tostón.

 

ALGARROBA:

¡Pa tostón el que tú das!

Que no para de hablar para no decir nada.

 

PESUÑA:

Vale, Algarroba, para.

 

ALGARROBA:

Vale, paro, yo me paro.

Pero que quede claro que soy

demócrata de toda la vida.

 

SECRETARIO:

¿A qué viene esa salida?

 

ALGARROBA:

No, para que lo sepáis

y presente lo tengáis.

Que si me meto con este

es porque me hace echar pestes.

 

PANDURO:

Ahora me irá a echar la culpa

de su famosa pestuza.

 

PESUÑA:

Bueno, se acabó la riña.

El partido ha de ser una piña.

Que nos sobran enemigos.

Panduro, hablo contigo.

También contigo, Algarroba.

Que ya va siendo hora

de arreglar lo de la lista;

y yo ya he perdió la pista

de quién era el candidato.

Creo que había cuatro…

 

SECRETARIO:

Sí, señor, así es.

Que son cuatro y no tres.

Están Juan Berrocal,

fotógrafo local,

Francisca de Humillos,

también Miguel Jarrete,

 empresario del retrete,

y don Pedro de la Rana,

 subdirector de la Caja.

Dignos de mandar en Whasintón…

 

ALGARROBA:

…O por lo menos en Chinchón.

 

SECRETARIO:

¿Algo que puntualizar o podemos empezar?

 

ALGARROBA:

Vale, vale, yo me callo

Reconozco que ha sío un fallo.

 

PANDURO:

Pues no vuelvas a hablar

y no te volverás a equivocar.

 

ALGARROBA:

Lo que sí que sé es que don Pedro

lo que tiene es mucho tiento.

 

SECRETARIO:

¿Con eso a qué te refieres?

 

ALGARROBA:

A que estuve con él el jueves

tomando copas en ca Rafa y

 enseguida notó que era garrafa

el whisky que nos servían.

Pero él se los bebía;

que se chupó lo menos seis.

Decidme, ¿cómo lo veis?

 

SECRETARIO:

Que si tú le hacías compañía,

eso es que también bebías…

 

ALGARROBA:

Las justas. Perdí la cuenta.

También sé de la maestra…

 

PESUÑA:

¿Qué sabes tú de la Paca?

 

ALGARROBA:

Pues que a tos lo tíos ataca.

 

PANDURO:

Pues esa para alcaldesa.

¡Póngamosla a la cabeza!

 

PESUÑA:

Panduro, no seas animal.

¿Qué sabéis de Berrocal?

 

ALGARROBA:

Que tiene mucha memoria,

mi señora fue su novia.

 

SECRETARIO:

…Entonces se acordará.

 

ALGARROBA:

De eso y de mucho más.

Que tiene una tienda de fotografía

y dicen que los precios nunca mira;

ya sea de las cámaras o los carretes.

 

PESUÑA:

Por cierto, ¿qué hay de Jarrete?

 

ALGARROBA:

Yo a ése no lo conozco.

 

PANDURO:

Pues qué raro, amigo Alfonso.

Tol mundo es tu conocido,

y pa tos tienes adjetivos…

 

SECRETARIO:

Yo sí conozco a Miguel.

Y sólo puedo decir de él

que es muy buena persona

y socio del Barcelona.

 

ALGARROBA:

¡Pues entonces no lo voto!

 

PANDURO:

¡Por ser culé, yo tampoco!

Que aquí somos tos merengues.

 

PESUÑA:

Ruego seamos consecuentes.

Y hagamos pasar a los cuatro,

a los cuatro candidatos.

 

SECRETARIO:

Que pasen los cuatro pues,

ya que son cuatro y no tres.

 

PANDURO:

Yo mismo me doy la vuelta

y cojo y abro la puerta.

 

(Abre la puerta y entran los cuatro candidatos)

 

PESUÑA:

Buenas tardes, digo a tos.

 

BERROCAL:

Buenas tardes nos dé Dios.

 

PANDURO:

Siéntense, que sobran sillas.

 

HUMILLOS:

Ya me duelen las rodillas…

 

PESUÑA:

¿Ha sido larga la espera?

 

BERROCAL:

Tan larga cuan placentera.

 

SECRETARIO:

Y, ¿qué tal un cafetico?

 

JARRETE:

A mí uno, pero pequeñico.

 

PESUÑA:

Bueno, ya que estamos todos

entrados en acomodo,

que empiecen las presentaciones.

 

JARRETE:

Si me permiten, señores.

Permitan que me presente;

pues me llaman Miguel Jarrete.

No siendo natural de aquí,

pues yo fui y nací en Madrí,

aquí me instalé hace mucho.

Empecé en un cuartucho

y hoy tengo una gran nave.

Como todo el mundo sabe

me dedico al sanitario.

 

PANDURO:

¿Al sector hospitalario…?

 

JARRETE:

Más bien al evacuatorio.

Y también vendo accesorios

de todo tipo de precios.

Pero no me tomen por necio

por trabajar con las manos.

Así y todo, y no en vano,

permitirán que les explique

lo que saqué de mi sique.

Y es que tengo una teoría

que aplicarse se podría.

Y que podría aplicarse

si algún día llegara a alcalde.

 

PESUÑA:

Y, ¿sería atrevimiento

pedirle explicar su invento?

 

JARRETE:

No, no, no, ya voy por ello.

…Este gesto es por el cuello…

Bien. Me explico.

Lo primero es localizar al agujero.

Desembozar lo segundo.

Y sin olor nausebundo,

instalar la nueva taza.

Cuenta aquí las buenas trazas.

Y también el buen oficio.

Pero una vez visto el orificio…

 

ALGARROBA:

¿Se puede saber de qué habla?

Yo es que no entiendo ni palabra.

 

JARRETE:

Pos intento comparar

lo que es mi trabajar

con lo que haría si un día

llegara yo a la alcaldía.

 

PESUÑA:

Siga, siga, siga, siga…

 

PANDURO:

Y ¿qué tal la liga?

 

JARRETE:

¿La taza? Con silicona.

 

PANDURO:

No, si digo el Barcelona.

Que si ganará este año.

 

JARRETE:

¿Qué pasa, que te hace daño?

 

PANDURO:

No, yo sólo pregunto.

 

PESUÑA:

Bien, cambiemos de asunto.

¿El siguiente candidato…?

 

ALGARROBA:

Que hable don Pedro un rato.

 

RANA:

Yo soy Pedro de la Rana,

subdirector de CajaEspaña.

 

SECRETARIO:

Y ¿nada más que alegar?

 

RANA:

Que interese, nada más.

 

PESUÑA:

Bien, señora, es su turno.

Considérenos alumnos…

 

HUMILLOS:

Yo soy Francisca de Humillos,

Paca para los amigos.

Y quiero estar en la cabeza

pues ya soy la presidenta

del consejo escolar,

de la Cruz Roja local,

de la Asociación de Vecinos

 y del Club de Amigos

del Último Ciempiés;

y socia de otras ONGs.

 

PANDURO:

No quiero meter la pata,

mas parece buena candidata.

 

ALGARROBA:

Sin duda experimentada.

 

HUMILLOS:

Verán que estoy muy relacionada.

Tengo nociones de inglés

y mido uno setenta y tres.

 

ALGARROBA:

Es usted todo un portento.

Tiene mi voto, por el momento.

 

SECRETARIO:

Antes veamos qué tal

se defiende Juan Berrocal.

 

BERROCAL:

Me llaman Juan Berrocal

y de aquí soy natural.

Eso que vaya delante.

Y también soy comerciante.

Y si he venido hasta aquí

es porque me noto en mí

que tengo ciertos poderes.

 

SECRETARIO:

¿A qué cosa te refieres?

 

BERROCAL:

A cosa de la memoria,

pues la tengo extraordinoria.

 

PANDURO:

Querrá decir “-ordinaria”.

 

BERROCAL:

Es que así no rimaría.

 

PANDURO:

Ah, perdone. Continúe.

 

BERROCAL:

Continúo, no lo dude.

Pues como iba diciendo,

no necesito ir leyendo

pa recordar lo que veo.

 

PESUÑA:

Explique, que no lo entiendo.

 

BERROCAL:

Veamos, deme el paquete…

Y guárdelo, ¡inmediatamente!

‘LAS AUTORIDADES SANITARIAS

A USTED LE ACONSEJARIAN

QUE PERJUDICA EL TABACO

DE LA SALUD SU ESTADO’

 

HUMILLOS:

¡El orden ha trastocado!

 

BERROCAL:

Mas no es menester enfado;

pues importa el contenido,

aunque el orden sea invertido.

 

PANDURO:

Este texto era muy breve.

Que coja otro y que pruebe.

 

SECRETARIO:

Aquí está el Acta que hicimos

en la Junta que tuvimos.

Son quince folios seguidos,

muy llenos de contenido.

 

BERROCAL:

Déjemelos un segundo,

y preste atención tol mundo.

(Pasa las hojas pestañeando)

Comienzo a repetir lo escrito:

‘Hoy, de octubre venticinco,

reunidos en Junta ordinaria

y con temática varia…’

 

SECRETARIO:

¡Exactamente así empieza!

 

PESUÑA:

Vaya tío, menuda pieza.

 

PANDURO:

Un momento, un momento.

Que eso es justo el comienzo.

Pero qué tal si repite

entera la página quince…

 

BERROCAL: (Cerrando los ojos)

‘…así queda decidido

que el cabeza sea elegido

entre todos los candidatos

que de presencia hagan acto

 el jueves próximo…’ ¿Termino?

 

SECRETARIO:

Lo que es por mí, no.

 

PESUÑA:

Sin duda es un fenómemo…

 

PANDURO:

Ya será menos, menos…

 

SECRETARIO:

Con tal memoria fotográfica

y la fotogenia que practica,

este tal Berrocal

de alcalde no haría mal.

 

ALGARROBA:

Por si a alguien le interesa,

 yo preferiría alcaldesa.

 

SECRETARIO:

Y ¿podrías dar razones…?

 

ALGARROBA:

Razones tengo a millones.

Para empezar, ser mujer

es cosa de muy buen ver

por las féminas votantes.

 

JARRETE:

Eso, pa mí, que era antes.

 

SECRETARIO:

Usted mejor se nos calla,

no vaya a ser que luego

haya follón en la votación…

 

JARRETE:

Pues me callo, don Ramón.

 

PESUÑA:

Hablando de votaciones,

¿y si acabamos las presentaciones

y empezamos a elegir?

 

PANDURO:

A mí me parece bien, pues sí.

 

SECRETARIO:

Y ¿para quién es tu voto?

 

PANDURO:

…Yo no voto al de las fotos.

 

SECRETARIO:

Venga, Panduro, al trapo.

 

PANDURO:

Bien, pues yo voto al Sapo.

 

PESUÑA:

Querrás decir al de la Rana.

 

PANDURO:

Eso, eso, al de la Rana.

Pues creo que es hombre serio.

 

ALGARROBA:

…Menos cuando se pone ebrio.

 

SECRETARIO:

¿Qué decías, Algarroba?

 

ALGARROBA:

No, que yo voto a la señora.

En ella veo una mina.

 

SECRETARIO:

Pesuña, ¿por quién te inclinas?

 

PESUÑA:

Yo, en cambio, por Berrocal.

Pues sé que es un buen chaval,

aseado y bien plantado.

Y me ha dejado maravillado

la memoria que posee.

Y creo que puede valer

pa enfrentarse a periodistas,

acreedores y prestamistas.

Y a todos maravillar

con su manera de hablar.

 

SECRETARIO:

Me toca a mí decidir,

y con mi voto elegir

a quien vaya a la cabeza.

Por lo tanto la lista empieza

el joven Juan Berrocal.

Pues yo creo que el chaval

tiene madera de alcalde.

Y que no se enfade nadie.

 

JARRETE:

No se preocupe por mí.

 

SECRETARIO:

Mas la cosa no queda así.

Pues propongo, aquí,

a Miguel, para edil.

 Y siendo fiel a su empleo:

Edil de Obras Públicas y de las Otras…

¿Hay algo que objetar?

 

ALGARROBA:

Pues puestos tos a nombrar,

yo pido que a doña Paca

concejala se le haga.

Y dado que conoce a tanta gente:

Concejala de Medio Ambiente.

 

SECRETARIO:

Por mí estupendo. Lo apunto.

 

PANDURO:

Y con el Sapo qué. Pregunto.

 

PESUÑA:

Pues si trabaja en la Caja

pa mí que muy bien encaja

en la concejalía de Hacienda.

 

SECRETARIO:

¡ Esa la quería pa mi menda!

 

PESUÑA:

Pues entonces la de Cuentas,

y que no haya más afrentas.

 

(Suena música)

 

ALGARROBA:

¿Qué es eso que ahí fuera suena?

 ¡Si parece una verbena!

 

PANDURO:

Espera, que miro a ver…

 

(Sale y entra seguido de MÚSICOS)

 

PANDURO:

Secretario, mira a ver,

que preguntan por el jefe.

 

SECRETARIO:

¡No me seas mequetrefe!

Que aquí no hay jefe ni dueño.

 

PANDURO:

Bueno, yo el camino les enseño…

 

MÚSICO 1:

Que somos los de la orquesta

que se contrató pa la fiesta

del domingo de elecciones.

Y venimos a ver qué canciones

quieren ustés escuchar.

 

SECRETARIO:

Las que queráis vosotros tocar…

 

JARRETE:

¿Sabéis alguna de Raphael?

 

MÚSICO 1:

Esto pregúntaselo a él,

que tiene la voz cantante…

 

MÚSICO 2:

Señor, siento defraudarle,

pero de Raphael no tocamos.

Sí quieren improvisamos

algo que tenga que ver

con lo que acaba de suceder…

 

ALGARROBA:

Pues venga, que eso promete.

¡A ver con quién se meten!

 

(Comienza la canción)

 

A busca de candidatos

anda un partido empeñado.

Ya parece que ha encontrado

tó lo que estaba buscando.

Y viendo a los elegidos

no puedo más que asustarme

de ver que cogen pa alcalde

a un tendero presumido.

En los pueblos pequeños

parece que todo vale.

Y da lo mismo sí sale

una raposa que un leño.

Aunque viendo lo que había

cualquier cosa pudo ser.

Y visto lo que hay que ver,

yo a ninguno votaría…

 

PESUÑA:

Esto me suena a atrevido.

¿Quién a esta orquesta ha elegido?

 

SECRETARIO:

El que toca la guitarra

es el cuñado de mi hermana.

 

PESUÑA:

Pues, por tu hermana lo siento,

pero lo que oí hace un momento

no es digno de ser oído

en el local del partido.

…Y menos en elecciones.

 

SECRETARIO:

¿No tenéis otras canciones…?

 

MÚSICO 2:

Son todas por un estilo.

 

PESUÑA:

Pues entonces, mejor ios.

 

MÚSICO 2:

Pues nos vamos, carahuevo.

 

SECRETARIO:

Bien, muchachos, hasta luego.

 

MÚSICO 2:

Mejor diga: “Hasta nunca”,

pues de esta manera se trunca

el contrato establecido.

Pues no hay artista nacido

que ceda a callar verdades.

Por eso, ¡va por ustedes!

 

(Y siguen tocando mientras salen)

 

 Cuando todo está podrido

sólo cuenta la presencia.

¿¡Y a quién le importa la esencia!?

¡Qué Ayuntamiento torcido!

En los pueblos pequeños

parece que todo vale.

Y da lo mismo si sale

una raposa que un leño.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ver más

  • Responsable: Antonio Peñalver Guillén.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio. El Titular ha contratado los servicios de alojamiento web a ionos que actúa como encargado de tratamiento.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para fines de afiliación y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad